La Circuncisión un Pacto abolido



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Índice:

1.            La circuncisión un pacto abolido………………………………… 3-8
2.            Nombres y palabras hebreas según el judaísmo mesiánico……..9-10
3.            El uso de la Lengua Hebrea……………………………………11-14
4.            El hebreo y la inspiración divina…………………………………..14
5.            El nombre de Dios…………………..……………………………..15
6.            El nombre de Jesús…………………………………………….15-18
7.            ¿Qué es el judaísmo mesiánico?……………………………………19
8.            Nuestra herencia Judía…………………………………..………..20
9.            La Iglesia y La Torah……………………………………...………21
10.       Fiestas Judías………………………………………………...……22
11.       Nombres sagrados…………………………………………..……..22
12.       Costumbres judías no Bíblicas………………………………...…..23
13.       El Dios de los dos pactos…………………………………………..24
14.       Cristo Derribó el muro……………………………………..…..….25
15.       Conclusiones finales……………………………………….…..…..27
16.       Bibliografía y referencias digitales……………………………..…28


LA CIRCUNCISION UN PACTO ABOLIDO
Un estudio realizado por Trinidad Tercero Lovo
ministerioprofeticoid7.blogspot.com
Honduras C. A.


En los inicios del cristianismo en el siglo I el apóstol Pablo y Bernabé se hallan enfrentados con los fariseos, el fariseo judaizante como los demás grupos Judíos religiosamente hablando, estos constreñían y obligaban a los gentiles que se convertían a la fe en Jesús y al plan de la Gracia que es en Cristo Jesús, a circuncidarse porque consideraban que si no hacían esto, si no realizaban o practicaban este ritual no había Salvación.   "ENTONCES algunos que venían de Judea enseñaban á los hermanos: Que si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos." (Hechos 15:1).


A lo cual el apóstol Pedro, Pablo y Bernabé teniendo gran contienda con los fariseos y demás grupos religiosos de la Época les explicaron a los Judíos que el Señor no hacia acepción de personas, porque reciben el espíritu Santo ellos que eran circuncidados y también lo reciben los Gentiles que no eran circuncidados. "Así que, suscitada una disensión y contienda no pequeña á Pablo y á Bernabé contra ellos, determinaron que subieran Pablo y Bernabé á Jerusalem, y algunos otros de ellos, á los apóstoles y á los ancianos, sobre esta cuestión. Ellos, pues, habiendo sido acompañados de la iglesia, pasaron por la Fenicia y Samaria, contando la conversión de los Gentiles; y daban gran gozo á todos los hermanos. Y llegados á Jerusalén, fueron recibidos de la iglesia y de los apóstoles y de los ancianos: y refirieron todas las cosas que Dios había hecho con ellos. Mas algunos de la secta de los Fariseos, que habían creído, se levantaron, diciendo: Que es menester circuncidarse, y mandarles que guarden la ley de Moisés. Y se juntaron los apóstoles y los ancianos para conocer de este negocio. Y habiendo habido grande contienda, levantándose Pedro, les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los Gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio, y creyesen. Y Dios, que conoce los corazones, les dió testimonio, dándoles el Espíritu Santo también como á nosotros; Y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando con la fe sus corazones." (Hechos 15:2-9).


Lo que exhortó el Apóstol Jacobo en el gran debate a través de un amplio discurso y discutiendo sobre La Fe y La Gracia que era la nueva fórmula de la salvación para Judíos y Gentiles , expone como condición para la santidad de los Gentiles y la conversión hacia Dios expone lo siguiente: "Por lo cual yo juzgo, que los que de los Gentiles se convierten á Dios, no han de ser inquietados; Sino escribirles que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, y de fornicación, y de ahogado, y de sangre." (Hechos 15:19-20). 

En ningún momento los apóstoles admiten que la salvación sea por la Ley Ritual si no por la gracia que es en Cristo Jesús cosa que viene enseñando el Movimiento Judío Mesiánico actual, que en su momento fueron Judíos de linaje; pero en la actualidad son gentiles que se creen Judíos al promover enseñanzas "Gracia alias La Ley" (Gracia-Ley) así es que cuando nosotros negamos que la salvación es por gracia y por fe  y queremos hacer prevalecer la salvación por las obras de La Ley, entonces anulamos La Gracia que fue lo que pretendían hacer los judíos desde el principio, desconocer que Jesús era el hijo de Dios y por tanto La Gracia si no llevaba el condicionante de La Ley, no tenía ningún valor, cosa que los Judíos Mesiánicos siguen enseñando y quieren establecer como base para La Salvación.

Aspecto que el mismo Señor les rechazó y siguen rechazando según el mensaje a Esmirna en Apocalipsis 2:9 que dice: "Yo sé tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico), y la blasfemia de los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas son sinagoga de Satanás." En el tiempo que se desarrolló la Iglesia Primitiva y especialmente en Esmirna, los grupos de judíos que habían cristianizado persistían en seguir con las tradiciones impuestas por el judaísmo, pero en el año 90 d. C. cuando el Señor manda su mensaje a las Iglesia en este mensaje se hace sentir el rechazo del Señor a estos grupos y sus doctrinas, catalogandolas como sinagogas de satanás.

El apóstol Pablo también combatiendo a estos opositores de la Gracia les dice: "He aquí, tú tienes el sobrenombre de Judío, y estás reposado en la ley, y te glorías en Dios," (Romanos 2:17). esto es lo que sucede con el Movimiento Judío Mesiánico, lo único que tienen es el sobrenombre de judío, pero no lo son porque son Gentiles que han fanatizado con las cuestiones judaicas. Lo único que hacen es retomar la Ley y hacer una aleación que consiste en enseñar que la salvación no es efectiva si no lleva los ingredientes de la Ley Ritual de la circuncisión y algunos conceptos de la Gracia, relegando de esta manera a un segundo plano al Señor Jesucristo como el propiciador de esta Gracia.


Con esta forma de enseñanza, se excluyen ellos de la Gracia y a quienes les siguen por lo que nos dice el apóstol Pablo en Romanos 2:23-25 de la siguiente manera: "¿Tú, que te jactas de la ley, con infracción de la ley deshonras á Dios? Porque el nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los Gentiles, como está escrito. Porque la circuncisión en verdad aprovecha, si guardares la ley; mas si eres rebelde á la ley, tu circuncisión es hecha incircuncisión."


Con esta mezcla de Ley y Gracia le han quitado la supremacía de la salvación a Cristo Jesús cosa que es totalmente ridícula y se convierte totalmente en una blasfemia porque ellos guardan algunos ritos de la Ley y celebran La Pascua por 7 días y usan todas las filacterias de los antiguos fariseos y de la antigua ley sacerdotal, pero el resto de la Ley que son 613 preceptos no los guardan algo que es obligatorio en la Ley, entonces los Judíos Mesiánicos al no guardar toda la ley y solo tomar una parte de ella recae sobre ellos la sentencia de Santiago 2:10 que dice: "Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un punto, es hecho culpado de todos." refiriéndose en este aspecto a las leyes rituales y ceremoniales.


A los cuales el Apóstol pablo haciendo uso de la libertad de La Gracia les dijo lo siguiente: "De manera que, si el incircunciso guardare las justicias de la ley, ¿no será tenida su incircuncisión por circuncisión?" (Romanos 2: 26). Si el incircunciso guardare la justicia de Dios por medio de La Gracia, entonces por la fe establece la ley, en otras palabras, la circuncisión ni la incircuncisión tienen ningún valor en el plan de La Gracia, porque si alguien tiene basada la salvación en la circuncisión hace nulo el sacrificio de Cristo Jesús en la Cruz y perdería totalmente su valor el plan de La Gracia a través de La Fe. "Siendo justificados gratuitamente por su gracia por la redención que es en Cristo Jesús;” (Romanos 3:24).


Así es que el apóstol Pablo en ninguna manera está afirmando en este texto que La Salvación es por la circuncisión como lo afirman los Judíos Mesiánicos. "¿Dónde pues está la jactancia? Es excluída. ¿Por cuál ley? ¿de las obras? No; mas por la ley de la fe. Así que, concluímos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley."  (Romanos 3:27-28). Concluyendo con esto que el Apóstol Pablo rechaza tajantemente la ley ritual de la circuncisión y esto lo hablo por mandato del señor: "Y á vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os vivificó juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, Rayendo la cédula de los ritos que nos era contraria, que era contra nosotros, quitándola de en medio y enclavándola en la cruz;" (Colosenses 2:13-14). 


Conforme a lo que el apóstol Pablo dice en Colosenses 2:13 en su primera parte los que siguen enseñando y practicando el rito de la circuncisión como medio para salvarse como enseña el Judaísmo-mesiánico en sus diversas tendencias filosemitas estos están todavía muertos en delitos y pecados y están lejos de La Salvación que es por medio de la Gracia.


Este ritual nos era contrario para entrar al plan de la gracia por tanto el señor dando su vida en la Cruz, también allí fue clavada esta ley ritual, y de igual manera que Jesús allí también murió. El Apóstol Pablo le dice a los Judíos Mesiánicos que lo que buscan es agradar la carne a través  del rito de la circuncisión hecha en la carne y por esto siguen constriñendo a los de la fe y la gracia a que también hagan lo mismo, de esta manera estas personas pretenden no sufrir persecución y para no enseñar que la salvación es por medio de Cristo Jesús como el hijo de Dios, pues esto era un delito de muerte entre los maestros de la Ley sacerdotes y saduceos en algunas ocasiones esto era penado con la muerte es decir, todo aquel que predicaba que la salvación era mediante la fe en Cristo Jesús y no por la circuncisión y la ley era digno de muerte.    " Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os constriñen á que os circuncidéis, solamente por no padecer persecución por la cruz de Cristo. " (Gálatas 6:12).


El mismo Apóstol Pablo increpa a los de la circuncisión que lo que estaban haciendo era solamente gloriandose en este rito, como una jactancia que tenían ellos por la ley sobre la gracia cuyo sentir y pensar en el siglo XXI casi es lo mismo a través del movimiento Judío Mesiánico actual.


El Apóstol Pablo hablando de la salvación por circuncisión se expresó ampliamente y decididamente en contra de este sistema como nos dice Filipenses 3:4 -8 de la siguiente manera: "Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno parece que tiene de qué confiar en la carne, yo más: Circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, Hebreo de Hebreos; cuanto á la ley, Fariseo; Cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; cuanto á la justicia que es en la ley, irreprensible. Pero las cosas que para mí eran ganancias, helas reputado pérdidas por amor de Cristo. Y ciertamente, aun reputo todas las cosas pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y téngolo por estiércol, para ganar á Cristo,


Si usted lee detenidamente y con una mente abierta Filipenses 3:4-6 se dará cuenta de inmediato que el Apóstol Pablo está hablando de la circuncisión, del celo por dicha Ley, de la descendencia por linaje directo, de su nación, de su secta, de su celo hasta perseguir a muerte a los opositores, y en todo se mostró irreprensible mientras estuvo en dicha secta. El Apóstol Pablo persiguió y mató a muchos de la Iglesia de Dios a esto es lo que llamamos fanatismo religioso que se concentraban desde aquel entonces primeramente en el judaísmo original y posteriormente en los Judeo Mesiánicos del primer siglo. Entonces Pablo convencido en el error que había vivido, dice que en estas cosas en las cuales había sido instruido y había practicado , venido a La Gracia en Cristo Jesús las tomaba como estiércol, esta no es una expresión nuestra como expositores de este estudio, sino más bien Paulina y lo puede leer en Filipenses 3:8 que dice: "Y ciertamente, aun reputo todas las cosas pérdida por el eminente conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y téngolo por estiércol, para ganar á Cristo".        


El Sabio Apóstol Pablo fue un fiel combatiente en contra de este sistema que el mismo practicó, pero cuando llego al conocimiento de La Fe en el Señor Jesús consideró este conjunto de enseñanzas como absurdas y obsoletas. "Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación; Dirimiendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos en orden á ritos, para edificar en sí mismo los dos en un nuevo hombre, haciendo la paz". (Efesios 2:14-15).

En su debate contra los judaizantes el Apóstol Pablo también le escribe a Tito que estos que enseñan que La Salvación es por circuncisión están catalogados como contumaces, habladores, vanidosos, engañadores, a los cuales era preciso taparles la boca porque andaban enseñando que la salvación y no por Gracia y La Fe en Jesús y también les considero como mercenarios de la circuncisión y de igual manera en la actualidad siguen trastornando la fe que es en Cristo Jesús exponiendo y vendiendo la idea de La Salvación por medio de la circuncisión y para esto ofrecen el código real cuyos escritos contiene muchas falacias:   "Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades, y engañadores de las almas, mayormente los que son de la circuncisión, A los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras; enseñando lo que no conviene, por torpe ganancia." (Tito 1:10-11).

En conclusión
El movimiento Judío mesiánicos comparte algunas enseñanzas que están correctas que no las podemos soslayar como ser: El Sábado 7mo día, La Ley de la Alimentación, El reino de Cristo en la tierra, y así algunas otras enseñanzas que están correctas y que no podemos desvirtuarlas porque cometeríamos un gran error de honorabilidad, pero en cuanto a lo que hemos venido enseñando a lo largo de este estudio, es decir lo que ellos afirman que la salvación es por medio de la circuncisión, están totalmente errados y divorciados de la verdad y justicia que es en la fe de Cristo Jesús y algotros puntos dogmáticos como ser que no se está en la verdad si no se habla en lenguaje hebreo, Que las verdaderas Sagradas escrituras son "El Código Real", y que las demás traducciones son paganas, que si no se usan las filacterias y tradiciones Judías en cuanto a la vestimenta no se es un verdadero hijo de Dios, entre otros puntos dogmáticos que no están conforme a La Gracia.  

























NOMBRES Y PALABRAS HEBREAS EN LA TRADICIÓN JUDIO MESIÁNICA.
Para el judaísmo mesiánico y sus diversas corrientes hebraicas, uno de los temas esenciales, y con los cuales se ha causado mucha confusión en las iglesias cristianas, es la lengua hebrea y la fraseología resultante de dicha lengua, en especial con los nombres propios, los cuales alegan deben ser los correctos y originales hebreos. Un ejemplo de ello es el nombre de Jesús, del cual afirman no debe pronunciarse por ser de origen pagano. ¿Cómo debe entonces llamársele al mesías o al salvador del mundo? ¿Cuál es el “verdadero y correcto” nombre del Señor? ¿Se le puede llamar Jesucristo o Jesús? ¿Qué otros nombres bíblicos deben pronunciarse sólo en hebreo?
Algunos creyentes de origen gentil piensan que aventajan para con Dios por hacerse judíos o por adoptar prácticas judaicas como disciplina espiritual. Cada vez escuchamos con más frecuencia que los cristianos emplean palabras hebreas o vemos que los creyentes evangélicos se visten con las prendas características del judaísmo, practican rituales propios de la fe judía. Cuando lo hacen creen que van más adelante que los demás creyentes que conservan sus formas culturales.
Desde el comienzo, los Apóstoles distinguieron lo que era esencial de lo que era secundario. Lo esencial es la fe en Jesús y lo secundario son los aspectos culturales. Pero, algunos religiosos judíos no hacían la diferencia y aunque admitían que las personas de origen gentil se adhirieran a la fe en el Mesías (Ungido), los condicionaban a que cumplieran rituales de la fe judía, como lo atestigua la referencia: "Entonces intervinieron algunos creyentes que pertenecían a la secta de los fariseos y afirmaron: Es necesario circuncidar a los gentiles y exigirles que obedezcan la ley de Moisés" (Hechos 15:5). A esta actitud y práctica se le llamó judaizar. Judaizar es la imposición de rituales y formas judías a los creyentes de origen gentil, considerándolos obligatorios para salvación. Esta diferencia los condujo a la realización del primer concilio.
Primero expondremos en breve la propuesta judío mesiánica, para luego explicar desde una visión bíblico-teológica y lingüística el punto en cuestión.



LO QUE AFIRMA EL JUDAÍSMO MESIÁNICO SOBRE LOS NOMBRES BÍBLICOS
Para el JM la lengua hebrea es la lengua sagrada y madre de la Biblia, es decir, el hebreo es el idioma original y divino con el cual deben pronunciarse al menos, los nombres propios más sagrados como el de Dios o Jesús. 
Para la mayor parte de estos grupos, el nombre del salvador es y debe ser el hebreo Yahshua o Yeshua o Iehoshua, que significa Dios es salvación (Yahwe-Dios, shua-salvación). De ahí que Halleluyah sea, exaltado sea Dios, no termina HalleluJe, sino sería, exaltado sea Jesús o Jehová. Si no pronunciamos el nombre de Jesús en forma apropiada, o sea Yeshúa, estamos en pecado y sirviendo a un dios falso. Para muchos mesiánicos el creyente debe esforzarse por decir el nombre correcto “Yehshua ha mashiaj”. Sólo con este nombre los demonios serán realmente expulsados, de otra manera, nuestros intentos serán infructuosos.2
“Jesús” es una palabra de origen griego, de hecho, es una palabra derivada de la fuente pagana “Isus”... ¡"Jesús" no es una traducción al castellano del nombre hebreo Yashua; es en realidad un nombre totalmente nuevo (anteriormente pronunciado "Yisus," un nombre falso con raíces paganas helenísticas y griegas)! esta falsedad de que Jesús es el nombre del mesías puede probarse con el Nuevo Testamento. El nombre de Jesús viene de Zeus o de soos que significa caballo, por tanto, es satánico y antibíblico. El falso nombre de Jesús es la verdadera marca de la bestia. 3
El ángel de Yahvé ordenó a José que le ponga “Yashua” por nombre al niño. El origen de este nombre es divino. No es un nombre elegido por humanos. ¿Quién tiene la autoridad en la tierra para renombrar al Mesías del HaShem? El griego es una lengua pagana y la lengua divina es el hebreo, afirman.
Otros nombres que se corrigen del español al hebreo:
Tanaj no Biblia, Kefas no Pedro, Mashiaj no Cristo, Miriam no María, Shaúl no Pablo, Moshé no Moisés, Yaakov no Santiago, Yohan no Juan, Brit-milah no circuncisión.
Otras palabras que deben evitarse en el uso y lenguaje del creyente por ser de origen pagano son: Alabar, ojalá, Palestina, etc.
Ahora bien, explicamos lo que la Biblia, la teología y la lingüística nos enseñan en los temas subsiguientes.
EL USO DE LA LENGUA HEBREA
Los mesiánicos promueven la pureza del lenguaje como indispensable para una buena relación con Dios. Consideran al idioma hebreo sagrado, como si este fuera el idioma de Dios, y para apoyarlo se basan en una mala interpretación del texto de Sofonías 3:9 y afirman: “La profecía nos dice que en ese tiempo, que son los últimos días, YHWH “devolverá” la pureza de labios su congregación. La expresión; “devolverá” del verbo hebreo; “jafák” denota; “retornar, volver”. Por lo cual cuando Elohim señala que Él “devolverá” está diciendo que él hará retornar (pues se perdió) la pureza de labios a su pueblo Yisrael.
Gracias a la influencia de otros idiomas y lenguajes en el culto, que él gentil (sin mala intención) quiere dar al creador, hemos tenido como resultado después de 2000 años de historia mesiánica un abandono total del idioma puro que YHWH le dio a su pueblo Yisrael”.
Lo cierto es que la mala interpretación de Sofonías 3:9 es la mesiánica. El verso 9 habla de «pueblos», «todos ellos», «de común acuerdo». Por la reunión de dispersos y por la transformación de la lengua, estos versos evocan la dispersión de la torre de Babel. Varias coincidencias o dependencias verbales 10 apoyan: además del repetido «labios = lengua», «todos», Génesis 11:6, «llamar el nombre». El texto es universalista no exclusivista o nacionalista, algo en lo que lo convirtieron los mismos judíos.
Empecemos desdivinizando el idioma hebreo, cuando Abraham sale de Ur lo que él habla es el acadio, no conocía el hebreo; después cuando Israel se va a Egipto aprenden el egipcio, y no es hasta cuando llegan a Canaán que aprenden las lenguas semíticas. La primera vez que aparece la palabra hebreo es en Génesis 14:3, no es para referirse al idioma, pero es un apodo que se le aplicaba a los que vinieron o llegaron del otro lado del río (Eufrates), los ivrim, los errantes (Deuteronomio 26:5) que cruzaron del otro lado del río, de ivrit (pasar). Ahora bien, cuando se conquista Canaán, lo que se hablaba allí era el cananeo o el paleohebreo, con las 22 letras del alefato hebreo pero con pictogramas diferentes. A la vez, hubo un pueblo al norte de Siria que aprendió a hablar arameo, que era el idioma internacional de Babilonia, una lengua que tenía las 22 mismas letras del alefato paleohebreo o cananeo, pero con pictogramas también diferentes. En todo un proceso el pueblo judío adoptó las letras cananeas, pero pensando en arameo, el hebreo se arameizó. El hebreo arameizado se habló hasta el siglo III a.C. y se escribía sin vocales, ese hebreo es el que Esdras recopilo para las tradiciones del Antiguo Testamento, las cuales se colocaron en el texto hasta el siglo IV d.C. por los masoretas que buscaban reconstruir el hebreo.
En los tiempos de Cristo el hebreo se dejó de hablar y se hablaba el arameo galilaico, los únicos que hablaban hebreo eran los escribas (los seferim), de ahí que se tuvo que traducir el AT al arameo y surgen entonces los Targum (traducciones de la Biblia hebrea al arameo por el rabino Onkelos).  En tiempos de Jesús se hablaba más arameo que hebreo y algunos hablaban el griego.
De hecho, en la mayoría de las sinagogas se hablaba en griego, el idioma universal de aquella época, tan es así que se leía el AT en griego, la versión de la Septuaginta, aprobada y revisada por el sumo sacerdote judío de Jerusalén de la época.
Periodificación aproximada del antiguo hebreo:
Etapa
Periodo
Detalle
Hebreo bíblico arcaico
siglo X a. C. al siglo VI a. C
correspondiéndose con el período monárquico hasta el exilio en Babilonia.

Hebreo bíblico tardío,
del siglo V a. C. al siglo III a. C.
que           corresponde con la dominación persa.

Hebreo de los rollos del mar muerto
testimoniado entre los siglos III a. C. y el siglo I d. C
correspondiéndose con el período helenístico y romano anterior a la destrucción del templo de Jerusalén. Es el estadio de la lengua usada en los manuscritos del Mar Muerto (Qumrán).

Hebreo de la Mishná
testimoniado entre el siglo I d. C. y                              el siglo III o IV d. C.

Es por tanto estéril aferrarse a un filohebraísmo escritural y lingüístico, ciertamente el hebreo tiene sus bondades y es el idioma del AT, pero no es la única lengua bíblica ni la privilegiada. Los mismos judíos en la antigüedad tuvieron que adoptar palabras “paganas” o extranjeras en su idioma, como también en la actualidad han tenido que adoptar anglicismos y otros modismos lingüísticos no propios del idioma hebreo. Un ejemplo de esto lo vemos en los nombres de los meses judíos. Los nombres de los meses hebreos, tal como los conocemos en nuestros días, tienen sus orígenes en la antigua Babilonia, de donde fueron adoptados por los judíos allí desterrados por el rey Nabucodonosor II, exilio que duró 70 años (586 a. C. - 516 a. C.). Más antiguamente, los meses eran denominados tan sólo por su orden numérico, comenzando en la primavera (boreal) por el mes primero, Nisán, y culminando con el duodécimo, Adar. En el Pentateuco se menciona a Nisán como el primer mes del año, al haber sido aquél en que el pueblo de Israel se liberó de la esclavitud de los faraones de Egipto: "Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año" (Éx 12,2). Los nombres babilónicos, que han llegado hasta nuestros días, aparecen por primera vez en el Libro de Ester y en los de Esdras y Nehemías, y fueron adoptados asimismo por otros idiomas, como el turco moderno (Nisan = abril; Temmuz = julio; Eylül = septiembre; Şubat = febrero).
La Enciclopedia Electrónica Wikipedia refiere que: Del conjunto antiguo que se remonta probablemente a los tiempos cananeos ---solo cuatro nombres han sobrevivido en la Biblia Hebrea. Estos son: Abib (Abhîbh (V.A. Éxodo. 13:4, 23:15; Deuteronomio 16:1), posteriormente el primer mes; Ziv (1 Reyes 16:1), posteriormente el segundo mes; Etanim (Ethanîm) (1 Reyes 8:2), posteriormente el séptimo mes; y Bul (1 Reyes 6:38), posteriormente el octavo mes. El último conjunto de nombres, ciertamente de origen babilónico, empezó a ser utilizado después del Exilio. De sus doce nombres que ahora se encuentran en el calendario judío solo siete aparecen en el texto hebreo, pero todos los doce aparecen como las divisiones principales del Megillath Ta'anith (Rollo del Ayuno), el cual en su forma original se ubica en una fecha anterior a la era cristiana. Estos son los doce nombres:
1.            Nisán (Nehemias 2:1; Esther 3:7)
2.            Ivar (no se menciona en la Escritura)
3.            Siván (Esther 8:9; Baruc 1:8)
4.            Tammuz (cf. Ezequiel 8:14)
5.            Av (no se menciona en la Escritura)
6.            Elul (Nehemías 6,15; 1 Macabeos 14:27
7.            Tishrei (no se menciona en la Escritura)
8.            Marjeshvan o simplemente Jeshvan (no se menciona en la Escritura)
9.            Kisléu (Zacarías 7,1; Nehemías 1,1)
10.          Tébet (Esther 2,16)
11.          Šebat (Zacarias 1,7; 1 Macabeos 16,14)
12.          Adar (Esdras 6,15; Esther 3,7; 8,12, etc.)

 “Dios es el creador de las lenguas. ¡Él nunca ha dado instrucciones a los no hebreos… a que hablen hebreo! El apóstol de Dios para las naciones, Pablo, escribió todas sus epístolas en GRIEGO. Pablo jamás se sintió impulsado de reemplazar IESSOU CHRISTOS por YESHUA HA-MASSIAJ… Ni nosotros debemos sentirnos obligados a hacerlo. Juan, en su visión apocalíptica (Apocalipsis 7:9-12), vio gentes de todas las razas, de todas las naciones, de todas las lenguas, adorando ante el trono de Dios.
No hay ninguna indicación de que adoraran en otro idioma que no fuera su lengua nativa o que nosotros debiéramos hacerlo”. Algunos personajes bíblicos y judíos recibieron nombres de origen pagano como: Sadrac, Mesak y Abed-Negó, Beltasar y otros.

EL HEBREO Y LA INSPIRACIÓN DIVINA
El problema que lo complica todo es que muchos mesiánicos tienen de fondo una visión equivocada de la inspiración, ya que, para ellos en la práctica, lo único realmente inspirado y original es el presuntuoso “Código Real”, todas las versiones están equivocadas y corrompidas en mayor o menor grado, y no se acepta más que lo que convenga del texto griego del NT. No aceptan que la Palabra de Dios es inspirada tal y cual la tenemos en el texto bíblico; una cosa es que haya variantes textuales y algunas interpolaciones perfectamente identificadas por la Crítica Textual, y otra muy distinta que se deseche toda versión por ser supuestamente “una mala traducción”, alegando su alejamiento y desconocimiento de la cultura hebrea, sin haber un respaldo científico serio. Es decir, lo griego se rechaza en gran medida, por no decir en todo, y de aquí que toda palabra o nombre griego, o en su defecto árabe u otro, quede anulado y descartado por “ser pagano”, como si el idioma fuera santo o profano per se. Por fe sabemos que Dios quiso que el idioma griego koiné fuera el idioma del NT, aunque haya de fondo una cultura hebrea, el idioma es inocuo. Dios se expresa en el idioma que el hombre entiende.
EL NOMBRE DE DIOS
Esto pues nos lleva ahora a los nombres hebreos, empecemos con el nombre de Dios, el cual según un gran sector de los mesiánicos se debe pronunciar Yawe, para otros HaShem o Adonai. Primero hay que tomar en cuenta que el nombre del mismo Dios, Elohim, no es judío estrictamente hablando, sino es de trasfondo cananeo, un pueblo politeísta, y así por igual el nombre “El”. Además Elohim es un nombre en plural, que significa literalmente “dioses”, y que para el judío monoteísta significa un solo Dios. Dt 6,4 nos habla del shemá, donde el ehad es una unidad compuesta, como el arcoíris que es uno solo pero con muchos colores. En Génesis del 1-11 se encuentran 15 diferentes nombres de Dios, todos ellos de origen pagano, que tomaron por influencia de los pueblos circunvecinos. Después llegó el tetragramatón con el nombre de Dios, un nombre ya hebreo aramaizado, no pagano. En el caso de Jehová si tenemos un error histórico y de un copista que agregó 3 letras EOA, de El Olam o de Adonai, y que por un error de un copista paso a nuestras Biblias.
EL NOMBRE DE JESÚS
La palabra “Jesús” ocurre más de 900 veces en el NT:
Mateo 152, Marcos 82, Lucas 88, Juan 244, Hechos 69, Romanos 36, 1 Corintios 26, 2 Corintios 19, Gálatas 17, Efesios 20, Filipenses 22, Colosenses 7, 1 Tesalonicenses 16, 2 Tesalonicenses 13, 1 Timoteo 14, 2 Timoteo 13, Tito 4, Filemón 6, Hebreos 14, Santiago 2, 1 Pedro 10, 2 Pedro 9, 1 Juan 12, 2 Juan 2, Judas 6, Revelación 14.                  
¿Acaso 900 pecaminosas veces? Y todas ellas durante años, ¿y hasta ahora después de miles de años, el Señor nos las corrige a través de Dan ben Abraham? ¡Claro que no!
El nombre original hebreo-arameo de Jesús es Yeshúa, el cual es la forma corta del nombre hebreo Yehoshúa (Josué) así como Dany es la forma corta de Daniel o Mary de María. El nombre Yeshúa aparece 27 veces en las Escrituras Hebreas o AT (TANAK), primeramente refiriéndose al Sumo Sacerdote (Cohén Gadol) que ejerció después del exilio babilónico, llamado tanto ‘Yehoshúa’ (ver Zacarías 3,3 en hebreo) y más frecuentemente ‘Yeshúa’ (ver Esdras 3:2 en hebreo). Como vemos, el nombre de Yeshúa no era desconocido, de hecho cinco hombres diferentes en el Tanak son nombrados así. De ahí viene el nombre ‘Jesús’ de las traducciones. Para decirlo más simple, esta es la historia etimológica del nombre de Jesús: del nombre hebreo-arameo ‘Yeshúa’ pasó a la forma griega ‘Iesous’ luego a las traducciones como ‘Jesús’. Vale mencionar que la Septuaginta traducida por judíos piadosos y conocedores, tradujeron del hebreo Yeshúa al griego Iesous, o sea que si alguien introdujo el supuesto error fueron los propios judíos. Igualmente, si checamos los escritores bíblicos, como es el caso del propio Mateo, libro en donde aparece por primera vez la palabra Jesús en el NT (Mateo 1:21).
Mateo fue un judío de cepa, y más aún si es cierto lo que afirma la Crítica Bíblica, que dice que fue muy probablemente un rabino de Antioquía convertido al cristianismo. Lo sorprendente es, que él decidió escribir en griego y no en hebreo para su comunidad grecoparlante, y nunca este rabino escribió el nombre de Jesús en hebreo sino en griego, el espíritu santo no lo permitió, si Dios no hubiera estado de acuerdo con esto, Mateo habría escrito por lo menos el nombre de Jesús en hebreo y el resto del texto en griego, pero eso no fue así.
Ahora bien, el nombre de Jesús, en hebreo se escribe con yod, pero en griego no hay yod, así que se reemplaza por la iota o sea la i, y por la eita, y el sufijo ua no cuadra con masculino, así que pasó a ous, por lo que no se dice Yeshúa sino Jesús o Iesous en griego. Al pasarlo al latín la Y griega pasa a Jota, y se quita la omicron y queda Jesu, en español pues es Jesús. Jesús o Yeshúa, para Dios no hay diferencia, ya que significan lo mismo. El poder del nombre no está en la pronunciación, sino a qué persona se refiere, al Señor Jesucristo.
Además, imaginen a toda esa gente que no sabe hebreo, como es el caso de muchos indígenas, teniendo que pronunciar “Yeshúa haMashiaj” exclusivamente, para “no ofender a Dios”, esto es absurdo y no es la voluntad de Dios.
Como dice el arminiano Dan Corner: El Nuevo Testamento no fue escrito en hebreo sino en griego, desde el cual fue traducido directamente al español, para que los lectores hispanos podamos leer. Dios quería que los habitantes del mundo griego de aquel primer siglo conocieran el nombre de su Mesías, que trae salvación, sanidad, y poder sobre los demonios, como “Iesous” (en castellano: Jesús) y no “Yeshúa”. Si Dios hubiese querido que los escritores judíos del Nuevo Testamento usaran “Yeshúa” así estaría escrito, pero ese no es el caso. Decir que “Yeshúa” significa salvación no establece una conexión muy clara con el Salvador de Nazaret. Tal nombre no identifica al hombre que derramó su sangre en la cruz del Calvario, resucitó y regresará nuevamente, como el Nuevo Testamento identifica a Jesús de Nazaret. 8
En lo que se refiere a Yahshua como algunos otros también le dicen, también es un error, ya que esta pronunciación no tiene fundamento alguno en la Escritura. Esto es algo que el doctor en Lenguas Semíticas de la Universidad de Columbia, Michael Brown afirma de la siguiente manera:
“Mi formación me indica que algunas personas que podíamos calificar como celosas, pero lingüísticamente ignorantes piensan que el nombre de ‘Yahweh’ debe haber sido manifiesto en el nombre de nuestro Salvador, por lo cual debe haber sido YAHshúa y no Yeshúa, su nombre. Pero no hay soporte alguno para esta teoría, es una especulación.  La Biblia Hebrea o Tanak ya tenía a Yeshúa, cuando los autores de la Septuaginta tradujeron su nombre al griego, lo tradujeron como ‘Iesous’ (sin ningún YAH oculto en el comienzo del nombre); lo mismo podemos decir de la ‘Peshita’ cuando sus autores tradujeron el nombre ‘Yeshúa’ al siríaco (idioma de la misma familia lingüística del arameo). Todo lo cual es consistente y claro: la forma original del nombre de Jesús es Yeshúa y no hay tal nombre como ‘Yahshúa’ y mucho menos ‘Yahushúa’ u otro similar”.
Para Pablo Jesús tiene el nombre que está por sobre todo nombre (Filipenses 2:9). Es por ello que nosotros los que hablamos español podemos usarlo sin temor, a pesar de lo que puedan decir algunos judíos mesiánicos. Recordemos también algo digno de considerar, Pablo fue un hebreo de pura cepa (Filipenses 3:5), y no estaba involucrado en ningún concepto de ese tiempo como para creer que Iesous (la palabra griega que tiene su equivalencia en Jesús) fuese inferior, o que tuviera raíces paganas como dicen algunos seguidores del movimiento mesiánico en la actualidad, y que “afirman creer” en el Mesías del cristianismo.
Considere los siguientes versos:
Mateo 1:21; Marcos 9:39; Lucas 1:31; Lucas 2:21; Juan 20:31; Hechos 3:6.16; Hechos 4:10.18.30; Hechos 5:40; Hechos 8:12 y 16; Hechos 9:27; Hechos 10:48; Hechos 15:26; Hechos 16:18; Hechos 19:5 y 17; Hechos 21:13; 1Corintios 1:2,10; 1 Corintios 5:4; 1 Corintios 6:11; Efesios 5:20; Filipenses 2:10; Colosenses 3:17; 2 Tesalonicenses 1,12; 2 Tesalonicenses 3,6; Hebreos 13:15; 1 Juan 3:23.
Por tanto:
•             “Jesús” no deriva de la fuente pagana “Isus”.
•             “Jesús” no es un nombre falso.
•             “Jesús” no tiene orígenes paganos.
•             “Jesús” no es un nombre falso para “Mesías”.
•             Jesús no está siendo usado para alguna tradición antijudía.
•             La Biblia no hace énfasis en la restauración de la identidad judía del Salvador.
•             Jesús es el único nombre en el que hay salvación (Hechos. 4:12).

En cuanto a la palabra mesías o meshiaj en hebreo, de mashaj (ungir o frotar con aceite), cristos o jristos en griego. Para el rabino mesiánico Dan ben Abraham, Cristo es una palabra que, si se puede decir, aunque no es un nombre, es un título.
Sobre la palabra Zeus, viene de theos, porque en la mitología jónica theus o theos en el griego ático, y Zeus era el dios de dioses, era el dios del trueno, jefe del Olimpo, por eso la palabra theos significa el Dios absoluto o universal, de ahí la palabra teología. Theus dio origen a Deus en portugués y Dios en español. Es falso que Zeus de lugar a AeSous-Iesous-Jesús.
 “Dios no exige que cambiemos de nacionalidad o de cultura, sino que cambiemos el corazón. Por la influencia de su Espíritu, nuestras vidas: valores, ideas y costumbres serán transformadas para amoldarnos a sus propósitos”.
 “El problema tampoco se centra en el Judaísmo Mesiánico como tal, sino en la reacción que tengamos como iglesia ante este movimiento sectario, su poder se lo damos nosotros mismos los que le damos entrada y admiración, habría que pensar qué intenciones hay de fondo en aquel judío mesiánico que se acerca a una de nuestras congregaciones “con la buena intención de conocer y dialogar”, ¿será? O de aquel hermano, sea pastor o congregante, que coquetea con credos mesiánicos que ni el mismo realmente entiende y luego los quiere imponer en su propia congregación, consiguiendo solo confundir y lo que es peor, dividir a su iglesia, uno de los pecados más graves que podamos cometer en la vida”. (Abogado de la Biblia)



QUE ES EL JUDAISMO MESIANICO
El judaísmo mesiánico, más que tener sus raíces propiamente en el judaísmo bíblico, surge en medio de las misiones hebreo-cristianas, entre los siglos XIX y XX, cuyo objetivo era la evangelización del pueblo judío. Los judíos mesiánicos se consideran a sí mismos como «judíos en religión» y practican su fe de manera que ellos se consideran a sí mismos «auténticos observantes» de la Torá. Sin embargo, las corrientes tradicionales del judaísmo,2 desde los ultraortodoxos hasta los reformistas, no consideran al judaísmo mesiánico como una forma de judaísmo, debido a que el judaísmo mesiánico acepta el Nuevo Testamento y a Jesús de Nazaret (Yeshúa) como Mesías. La Corte Suprema de Israel determinó que los judíos mesiánicos que demuestren su ascendencia judía, son sujetos de los beneficios que tiene la Ley del Retorno incluyendo la ciudadanía israelí. La Corte también ha declarado que las sinagogas mesiánicas tienen derecho a la misma exención de impuestos que tienen las sinagogas tradicionales.

En el año 2003 existían 400 agrupaciones mesiánicas en todo el mundo.8 En 2008, el número de Mesiánicos en los Estados Unidos fue de alrededor de un cuarto de millón.9 El número de judíos mesiánicos de los que se tiene noticia en Israel es de 6.000 a 15.000 miembros en 2007.10 11
En los últimos cuarenta años, las iglesias cristianas se han encontrado cada vez más con el movimiento conocido como JUDAISMO MESIANICO. En particular, los miembros de la Iglesia de Dios (7o. día) han estado en contacto, de varias formas, con uno o varios de los rasgos característicos de este movimiento:
* Énfasis en los elementos JUDIOS, de nuestra herencia Judeo-Cristiana
* Elevación de la TORAH en nuestra fe y práctica
* Observancia de FIESTAS HEBREAS anuales
* El uso de tan mencionados NOMBRES SAGRADOS y de otras PALABRAS HEBREAS
* Afinidad por ENSEÑANZAS y TRADICIONES JUDIAS no bíblicas
La mayoría de nosotros, en el trabajo pastoral, nos enfrentamos en ocasiones con estas influencias. ¿Cuál debe ser nuestra respuesta? ¿Cómo habla la Biblia sobre estos temas? Nuestro interés no es criticar el movimiento Judío Mesiánico, sino ofrecer un consejo sobre cómo los miembros de la Iglesia de Dios (7o. día) deben responder a sus diversos puntos de contacto.
Para hacer esto, analicemos cada uno de los puntos arriba mencionados. Espero que pongamos las bases para un acercamiento a los conceptos, y que esto nos prepare para poder analizar otros asuntos relacionados que puedan surgir.
NUESTRA HERENCIA JUDIA
El primer asunto es el interés de nuestros amigos mesiánicos de enfatizar los elementos judíos de nuestra herencia judeo-cristiana. Esta parte de nuestra herencia no debe ser ignorada. Como dice Pablo apreciando a los israelitas: “Que son israelitas, de los cuales es la adopción, y la gloria, y el pacto, y la data de la ley, y el culto, y las promesas; Cuyos son los padres, y de los cuales es Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén. (Romanos 9:4-5)
Una rica herencia, ¡sin duda! ... Pero debemos inmediatamente añadir: Una herencia incompleta. Porque todo lo que perteneció al pueblo judío en el Antiguo Pacto fue sólo una sombra que tuvo su cumplimiento en el Nuevo Pacto de Jesús, el Mesías.
Es cierto que el Mesías surgió de los judíos, según la carne, pero nosotros no conocemos a Cristo según la carne: “De manera que nosotros de aquí adelante á nadie conocemos según la carne: y aun si á Cristo conocimos según la carne, empero ahora ya no le conocemos.” (2 Corintios 5:16).
Por el contrario, nosotros lo conocemos como el Señor del cielo y de la tierra... y de los judíos y de los gentiles también. Él debe tener la supremacía en todas las cosas: “El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura. Porque por él fueron criadas todas las cosas que están en los cielos, y que están en la tierra, visibles é invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fué criado por él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y por él todas las cosas subsisten: Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia; él que es el principio, el primogénito de los muertos, para que en todo tenga el primado. Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,” (Colosenses 1:15-19)
Esto incluye cómo entendemos el Antiguo Pacto y todas las cosas judías.
Este es el delicado balance entre valorar nuestra rica herencia en el Judaísmo del Antiguo Pacto y reconocer a Jesús por lo que Él es y por quien la Iglesia de Dios (7o. día) se está esforzando.
Nuestro TESTAMENTO DE FE, por ejemplo, expresa el papel de apoyo del Decálogo dentro de la comunidad del Nuevo Pacto, afirmando, al mismo tiempo, la divinidad de Cristo. Nosotros debemos sacar todo de la Escritura (Antiguo y Nuevo Testamento) para apoyar nuestras enseñanzas.
Todo el beneficio de nuestra herencia judía será mejor preservado si exhaltamos totalmente al Señor Jesús (su persona, sus palabras, sus obras) y, al mismo tiempo, honramos los aspectos permanentes de la religión hebrea. Pero enfatizar los elementos judíos de nuestra fe a expensas de Cristo, es idolatría.

LA IGLESIA Y LA TORAH
El siguiente punto es el deseo de elevar la Torah en la vida y práctica de la iglesia. Un vivo ejemplo de esto es la tradición judía (adoptada por muchos mesiánicos) de danzar alrededor de la sinagoga con un rollo de la Torah, besándolo y guardándolo en un lugar consagrado.
Por una parte, aplaudimos la actitud detrás de este amor por la ley, viéndolo reflejado en el Salmo 119 y otros textos. Sin embargo, moderación y precaución son requeridos en esto. Como cristianos, reconocemos la ley como santa, espiritual y buena:
“De manera que la ley á la verdad es santa, y el mandamiento santo, y justo, y bueno.” (Romanos 7:12)
Pero también la reconocemos como débil por la carne e incapaz de hacer lo que sólo Cristo puede hacer:
“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible á la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios enviando á su Hijo en semejanza de carne de pecado, y á causa del pecado, condenó al pecado en la carne;” (Romanos 8:2-3)
La ley, dice Pablo, fue añadida por causa de las transgresiones. Fue un instructor para llevarnos a Cristo, esclavizándonos bajo su condenación. Mientras que sirve actualmente como una norma de santidad, debemos reconocer sus severas limitaciones, pues no puede hacer nada para salvarnos o santificarnos. Por eso descansamos totalmente en la gracia de Cristo.
Así que, cualquier honor dado a la ley de la Torah, debe ser cuidadosamente considerado y guardado en su propia perspectiva, respecto al más grande objeto de nuestra celebración y honra, Jesús el Mesías.

FIESTAS JUDIAS
La observancia de fiestas judías es un tema recientemente considerado por nuestro Concilio Ministerial. El Concilio acordó la posición histórica de la iglesia, de no observar estas fiestas judías.
También, aceptar a aquellos miembros y congregaciones que las practican, con tal que no insistan en su observancia como una condición de fraternidad o salvación. Además, que en su promoción aclaren que su observancia no refleja la posición histórica de la iglesia.
Estos son aspectos importantes para recordar. Celebrar al Mesías, Jesús, como cumplimiento de las fiestas dadas a Israel es válido y valioso.
NOMBRES SAGRADOS
La insistencia de algunos, de que los cristianos deben usar el idioma HEBREO en su vocabulario religioso, es algo problemático. A pesar del insistente énfasis en este aspecto, hay simplemente un argumento muy débil: De exigir a las personas que no hablan hebreo, reemplazar palabras de su propio idioma, por palabras hebreas.
Dios es el creador de las lenguas. El nunca ha dado instrucciones a los no hebreos… a que hablen  hebreo! El apóstol de Dios para las naciones, Pablo, escribió todas sus epístolas en GRIEGO. Pablo jamás se sintió impulsado de reemplazar IEOSOU CHRISTOS por JESHUA HA-MESSIACH… Ni nosotros debemos sentirnos obligados a hacerlo.
Juan, en su visión apocalíptica, vio gentes de todas las razas, de todas las naciones, de todas las lenguas, adorando ante el trono de Dios. No hay ninguna indicación de que estaban adorando en otro idioma que no fuera su lengua nativa… ni tampoco existe para nosotros.


Después de estas cosas miré, y he aquí una gran compañía, la cual ninguno podía contar, de todas gentes y linajes y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en sus manos;  Y clamaban en alta voz, diciendo: Salvación á nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero. Y todos los ángeles estaban alrededor del trono, y de los ancianos y los cuatro animales; y postráronse sobre sus rostros delante del trono, y adoraron á Dios, Diciendo: Amén: La bendición y la gloria y la sabiduría, y la acción de gracias y la honra y la potencia y la fortaleza, sean á nuestro Dios para siempre jamás. Amén. (Ap. 7:9-12).

COSTUMBRES JUDIAS NO BÍBLICAS
El quinto y último asunto puede ser una fuente de peligro y confusión, es cuando las gentes con una obsesión por las costumbres, enseñanzas y tradiciones judías NO BÍBLICAS, las predican como normativas para los cristianos.
Incluye prácticas como bodas judías, sábados rituales y fiestas de pascua con comidas y cultos. También: Oraciones y frases judías tradicionales… Y tradiciones y enseñanzas rabínicas.
¨Si esto es judío, debe ser bueno¨!... es su actitud. En respuesta, somos exhortados a hacer una reflexión teológica seria.

TRADICIONES JUDÍAS EXTRA-BÍBLICAS
Este tipo de tradiciones fueron condenadas por Jesús en varias ocasiones, cuando dichas tradiciones estaban en conflicto con los mandamientos de Dios. Veamos este ejemplo:
“Y SE juntaron á él los Fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Jerusalem; Los cuales, viendo á algunos de sus discípulos comer pan con manos comunes, es á saber, no lavadas, los condenaban. (Porque los Fariseos y todos los Judíos, teniendo la tradición de los ancianos, si muchas veces no se lavan las manos, no comen.” (Marcos 7:1-13)
Esto debe alertarnos, de que todas las tradiciones judías deben ser cuidadosamente analizadas a la luz de las Escrituras, reconociendo el peligro real que se esconde dentro de algunas de ellas.
Pues si sois muertos con Cristo cuanto á los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieseis al mundo, os sometéis á ordenanzas, Tales como, No manejes, ni gustes, ni aun toques, (Las cuales cosas son todas para destrucción en el uso mismo), en conformidad á mandamientos y doctrinas de hombres? Tales cosas tienen á la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, y humildad, y en duro trato del cuerpo; no en alguna honra para el saciar de la carne.(Insertar Col. 2:20-23)
Pablo también se lo expresa a Tito:
“No atendiendo á fábulas judaicas, y á mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.” (Tito 1:14)
Así que, debemos estar alertas hacia estas costumbres y enseñanzas judías surgidas desde el tiempo de Cristo, tal como lo hacemos cuando nos enfrentamos a otras religiones hechas por el hombre.
EL DIOS DE LOS DOS PACTOS
Es común escuchar la afirmación de que Dios tiene dos pueblos, judíos y cristianos, con un pacto con cada uno de ellos. Que ambos son igualmente aceptados ante los ojos de Dios, pero bajo términos separados y pactos distintos. Tal afirmación disminuye la gloria mayor del nuevo pacto.
“El cual asimismo nos hizo ministros suficientes de un nuevo pacto: no de la letra, mas del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. Y si el ministerio de muerte en la letra grabado en piedras, fué con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudiesen poner los ojos en la faz de Moisés á causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿Cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? Porque si el ministerio de condenación fué con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justicia. Porque aun lo que fué glorioso, no es glorioso en esta parte, en comparación de la excelente gloria. Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más será en gloria lo que permanece.” ( 2 Corintios 3:6, 9, 11)
El pueblo de Dios del Nuevo Pacto, no son los que son judíos externamente, en la carne, que muestran una religión hecha por el hombre.
“Porque no es Judío el que lo es en manifiesto; ni la circuncisión es la que es en manifiesto en la carne: Mas es Judío el que lo es en lo interior; y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no es de los hombres, sino de Dios.” (Romanos. 2:28-29)
Por tanto, son judíos todos los que son simiente de Abraham e hijos de Dios por la fe en Jesús.
Sabéis por tanto, que los que son de fe, los tales son hijos de Abraham. Y viendo antes la Escritura que Dios por la fe había de justificar á los Gentiles, evangelizó antes á Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.
Luego los de la fe son benditos con el creyente Abraham. Porque todos los que son de las obras de la ley, están bajo de maldición. Porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Mas por cuanto por la ley ninguno se justifica para con Dios, queda manifiesto: Que el justo por la fe vivirá. La ley también no es de la fe; sino, El hombre que los hiciere, vivirá en ellos.
Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición; (porque está escrito: Maldito cualquiera que es colgado en madero:) Para que la bendición de Abraham fuese sobre los Gentiles en Cristo Jesús; para que por la fe recibamos la promesa del Espíritu. A Abraham fueron hechas las promesas, y á su simiente. No dice: Y á las simientes, como de muchos; sino como de uno: Y á tu simiente, la cual es Cristo. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham sois, y conforme á la promesa los herederos.” (Gal. 3:7-14, 16, 29)


CRISTO DERRIBÓ EL MURO
En Cristo Jesús, el muro de separación que dividía a judíos y gentiles, ha sido derribado. Y los gentiles han sido injertados en la misma planta como judíos, para convertirse en un nuevo hombre, identificado no por la raza sino por la fe en Jesús, el Hijo de Dios… el Mesías.
“Por tanto, acordaos que en otro tiempo vosotros los Gentiles en la carne, que erais llamados incircuncisión por la que se llama circuncisión, hecha con mano en la carne; Que en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la república de Israel, y extranjeros á los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.
Mas ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación; Dirimiendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos en orden á ritos, para edificar en sí mismo los dos en un nuevo hombre, haciendo la paz, y reconciliar por la cruz con Dios á ambos en un mismo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino, y anunció la paz á vosotros que estabais lejos, y á los que estaban cerca: Que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios; edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo; en el cual, compaginado todo el edificio, va creciendo para ser un templo santo en el Señor: en el cual vosotros también sois juntamente edificados, para morada de Dios en Espíritu.
El cual misterio en los otros siglos no se dió á conocer á los hijos de los hombres como ahora es revelado á sus santos apóstoles y profetas en el Espíritu: Que los Gentiles sean juntamente herederos, é incorporados, y consortes de su promesa en Cristo por el evangelio:” (Efesios 2:11-22 y 3:5-6)
Por tanto, los que no tienen al Hijo, no pueden clamar al Padre o recibir vida eterna.
“Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y á Jesucristo, al cual has enviado.” (Jn.17:3)
Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiesa al Hijo tiene también al Padre. (1 Juan 2:23).
Y este es el testimonio: Que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene al vida: el que no tiene la Hijo de Dios, no tiene la vida. Estas cosas he escrito á vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. (1 Juan 5:11-13).








CONCLUCIONES
Qué hacer como cristianos
Las enseñanzas, costumbres y tradiciones judías desde la venida del Mesías, deben ser tratadas con un cuidado extremo y una seria reflexión teológica. No indiscriminadamente aceptarlas como buenas… simplemente porque son judías.
Reconocimiento y discreción
En resumen, el Judaísmo Mesiánico parece ser un movimiento legítimo dentro del Cristianismo, derribando algunas barreras que, históricamente, han conservado los judíos respecto a la venida de Cristo. En este aspecto, merece un reconocimiento este movimiento. Sin embargo, debemos ser prudentes en los puntos de contacto que tengamos con el Judaísmo Mesiánico.
Todo el libro de Hebreos es un llamado urgente a todos los que conocen las excelencias del Nuevo Pacto y su Cristo, para no regresar a las turbias reflexiones del Antiguo Pacto. Los temas tratados aquí, nos alertan sobre la necesidad de una evaluación cuidadosa, bajo la más grande luz del evangelio… y para exaltación del Señor Jesús en todo lo que hacemos.












BIBLIOGRAFIA Y REFERENCIAS DIGITALES
1. Aunque consultamos varias fuentes respecto a la historia del Judaismo Mesiánico, el autor agradece principalmente a K. W. Rick por su artículo titulado JUDAISMO MESIANICO, en el Diccionario Evangélico de Teología, Segunda Edición, ed. Walter A. Elwell (pg.765).
2. A pesar de los esfuerzos de DAVID H. STERN y de otros, de rociar las epístolas con palabras hebreas, el hecho es que el apóstol Pablo las escribió en el lenguaje común de sus días (GRIEGO), el cual fue entendido por las multi-étnicas iglesias que las recibieron… Pablo frecuentemente mencionó las citas bíblicas, de la traducción griega del Antiguo Testamento.
3. Artículo MESSIANIC JUDAISM, publicado en la revista Bible Advocate (Mayo-Junio, 2011), perteneciente a la Iglesia de Dios (Séptimo Día), con Oficinas Generales en Denver, Co (E.U.).
4. Una respuesta al judaísmo Mesiánico, por el Ministro Ausencio Arrollo de La Iglesia de Dios en México.
5. Nombres y palabras hebreas en la tradición mesiánica, por el Ministro Raymundo Ramos Dávalos de La Iglesia de Dios (Séptimo Día) México.

Redacción y Diseño Gráfico: Misael Onán Castro
Revisado por: Trinidad Tercero Lovo
Para ser estudiado en toda Latinoamérica, y ser distribuido gratuitamente de manera digital o impresa.





  


1 comentario:

  1. Mal, la circuncision no está abolido.

    https://lasegundabiblia.blogspot.pe/p/a-lo-largo-de-este-estudio-voy.html

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