El Señor es mi Roca

  Porque el nombre de Jehová invocaré: Engrandeced á nuestro Dios.
El es la Roca, cuya obra es perfecta, Porque todos sus caminos son rectitud: Dios de verdad, y ninguna iniquidad en él: Es justo y recto. (Deuteronomio 32:2-4).

FONDO BÍBLICO
1 CORINTIOS 10:1-14

INTRODUCCIÓN
La formalidad es una cualidad de carácter que los hombres admiran en todas partes. Tomar decisiones justas, sostenerse en ellas; sellar compromisos que valgan la pena y permanecer fieles a la ejecución de los mismos; permitir que nuestro si sea si o nuestro no se no si otros sentimientos que tenga la necesidad de reforzar nuestra promesa diciendo más de sí o no; todos estos son atributos que hablan muy profundo del caracter y de la sólida posición.

La idea de nuestro Dios es como una Roca, queda perfectamente bien expresada en la manifestación de Él mismo, porque yo Jehová no me mudo (Malaquías 3:6). Dios no es semejante a un río, cuyo nivel es inestable porque está sujeto a las estaciones del año, un río que cambia su curso y camina sin rumbo de un lado a otro en el valle, rebosando su cause en un momento para luego esconderse bajo las arenas que impetuosamente extrajo de las rocas y el suelo el día anterior.

En realidad, el propio carácter de Dios demanda una firmeza simbólica cuya comparación con la Roca queda expresada con demasiada amplitud. Dios como Roca nuestra esta perfectamente comparado. Todo lo que El hace refleja un pensamiento correcto, justicia, limpieza y misericordia. Siendo fiel a sus propios preceptos para el hombre, se interesa por el perdido, es creador; el que tiene las llaves de la vida y la muerte. Es Libertador, cuerno de Salvación, es adarga, escudo, elevada torre, refugio, fortaleza.

Nuestra roca es incomparable, nadie hay más como Él, es todo poder y no necesita consultar con otros para determinar cuál sea su voluntad ni como debe ser expresada.

No solamente es Él una torre de gran altura, una fortaleza; es también el fundamento, un lugar en que un edificio colocado no puede ser sacudido. Terremotos, mareas, maremotos, vientos, nada puede destruir este fundamento. Un hombre que permanece sobre esta roca no podrá ser removido.

Siendo todo lo dicho, es también una roca de ofensa, una piedra de tropiezo, piedra que los edificadores rechazaron pero qué no obstante vino a ser cabeza de esquina. Quienes tropiezan en esta piedra, ponen su confianza en una roca que se desmenuzará bajo ellos, no dándoles seguridad en el día de la angustia.

REFERENCIAS
*1 Samuel 2:1-3
* 2 Samuel 22:1-33
* Salmo 18; 28:1; 31:1-3; 62:1-12; 71:1-3; 78:34-35; 89:18-27; 92:13-15; 94:22
* Mateo 16:18
* Hechos 4:11
* Efesios 2:20
* 1 Pedro 2:4-9
* Isaias 28:26

AUTOEVALUACIÓN
1. Compare Deuteronomio 32:28-31 con Mateo 7:24-25 ¿Que fue lo que Israel pasó por alto que aún los enemigos de este pueblo estuvieron en condiciones de ver?

2. Considerando Deuteronomio 32:15-18 ¿Que actos de similar imprudencia caracterizan los pensamientos y convicciones de nuestros tiempos?.

3. Lea Deuteronomio 32:31; 1 Samuel 4:6-8, 9-11, y compare con Deuteronomio 4:5-8. ¿Cual es el contraste y que lección tiene para nosotros?.

4. ¿Cual es la actitud de los enemigos del pueblo de Dios cuando se aparta para servir a otros dioses? Salmo 42:3-10 ¿Cual es el remedio que David aplica a causa se su sufrimiento?

CONCLUSIÓN
Dios es grande y maravilloso al mostrarse a nosotros en esta figura representada por una Roca, sus diferentes interpretaciones nos lleva a meditar cuantas cualidades y características que benefician y bendicen la vida del hombre que se arraiga y se refugia bajo su eterno amor y misericordia.

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