Fe en los momentos difíciles

Fondo Bíblico: Léase todo el libro de Habacuc.

Verdad Central: El pecado del hombre no es capaz de destruir la obra de Dios.

“He aquí se enorgullece aquel cuya alma no es derecha delante de él; mas el justo por la fe vivirá..." (Habacuc 2:4).

PROPÓSITO: Hacer una comparación entre los difíciles tiempos y las complicadas interrogantes de la época en que vivió Habacuc, y los días actuales, debemos de manifestar confianza en que Dios domina nuestras circunstancias difíciles para nosotros.

INTRODUCCIÓN: Muchos de los problemas y cuidados de la vida son soportables, cuando tienen un límite de tiempo: “Mañana sabré si me dan el empleo"; “dentro de un año se graduará mi hijo", etc. Las incertidumbres son un poco más difíciles de manejar: “¿Cuando mejorará la situación económica?".

Estamos viviendo la época de la decadencia, decadencia moral, espiritual, social, en todas los estratos de nuestra comunidad, tal decadencia es tal que ha llegado a las puertas e instancias de nuestras iglesias. Desde el liderazgo hasta los menos privilegiados, esto llena de incertidumbre a los creyentes, vemos en la actualidad un alto índice de Ireligion, la cual consiste en que las personas creen en Dios pero han dejado de creer en los sistemas religiosos. (Véase Ireligion).

La espera de una respuesta de Dios es una de las disciplinas más difíciles para el ser humano. En realidad es la prueba Suprema de la fe. El libro de Habacuc nos ayuda a enfrentarnos a esos períodos de silencio en los que tal parece Dios nos ha dejado en suspenso. El profeta asedio el cielo con sus preguntas sobre sobre las iniquidades que sucedían en su tiempo, la respuesta que le  dio el señor Jehová puede ayudarnos a nosotros a encontrar paz y tranquilidad en los conflictos de nuestro siglo.

¿Porque le da la impresión de que Dios guarda silencio ante tanto pecado e injusticia? Habacuc vio muchas situaciones comparables a los que tenemos que enfrentar hoy en día. Los hombres de Dios pasaron por tales aflicciones, mientras que los malvados prosperaban y crecían. Era como si Dios no lo viera o no le preocupara.

También dijo el profeta: ¿Hasta cuando? Muchos de nosotros  quizás habremos hecho lo mismo; decía más “El juicio no sale nunca" significa que nunca se hacía justicia. Quizás en nuestra actualidad igual o peor donde las sociedades han heredado un complejo y sofisticado sistema de leyes en donde se ve claramente la falta de Justicia e igualdad social en nuestros países, y comunidades, esto ha llegado también hasta nuestras iglesias donde se favorece la causa de los poderosos (personas adineradas y aquellos que saben hacer uso del poder) y se menosprecia a los humildes. El profeta Habacuc estaba luchando con un problema muy complejo en el área teológica. Sabía que Dios es santo y justo, y estas estos atributos forman parte de su misma naturaleza. Sin embargo, si esto era cierto, ¿Como explicar el aparente silencio de Dios? Así, Dios responde al profeta.

Dios respondió al clamor del profeta acerca de la proliferación de la maldad en Israel. Los malvados serían castigados y los Caldeos o babilonios le servirían de instrumentos de castigo al señor. Y ¿como es posible que Dios utilice paganos como ellos para disciplinar a su propio pueblo? Dios le responde al profeta que el juicio caería también sobre los babilonios. Esta profecía no será cumplida en un futuro inmediato. “Aunque tardare, espéralo". Es aquí donde entra la fe en escena. Habacuc y los demás Israelitas no verían el cumplimiento de esta profecía. En el futuro, su fe pasaría por grandes pruebas.

Exégesis sugerida:

HABACUC
Su nombre significa “ceñir", lo dicho de otra manera “Ceñido por Dios" por lo que se puede interpretar que Habacuc fue fortalecido para poder llevar a cabo su misión. Y al ser fortalecido por Dios poder “Ceñir a otros". Por lo que su mensaje fue de aliento a muchos en tiempos de una tremenda decadencia moral y espiritual en la nación de Israel. La nota final dedicada al musico principal (véase 3:19). Quizás signifique que Habacuc estaba acreditado, como miembro de la familia Levítica para dirigir el culto en el templo. El profeta estaba inbuido de un sentido de equidad que no le permite ignorar la justicia rampante que le rodea. También ha comprendido la necesidad de presentar las grandes preguntas de la vida al que creó y redime la vida.

TRASFONDO Y FECHA
Habacuc vivió durante uno de los periodos mas críticos de la historia de Judá. El país había descendido de las alturas de las reformas realizada por Josías hasta las profundidades de los abusos que sufrían sus habitantes, las medidas opresivas contra los pobres, y el colapso del sistema legal. El mundo que rodeaba a Judá estaba en guerra, con Babilonia ganando terreno sobre Asiria y Egipto. La amenaza de invasión desde el norte se sumó a los problemas internos de Judá. Habacuc probablemente escribió su libro en el intervalo entre la caída de Nínive, en el 612 a. C. Y la caída de Jerusalén en el 586 a. C.

CONTENIDO
El libro de Habacuc ofrece un relato de una jornada espiritual de un hombre que transita en las dudas a la fe. La diferencia entre el comienzo del libro (1:1-4) y su final (3:17-19) es impresionante.

En los primeros cuatro versículos Habacuc demuestra estar abrumado por las circunstancias que lo rodean. No puede pensar en otra cosa que no sea la iniquidad y la violencia que ve en medio de su pueblo. Aunque se dirige a Dios (1,2), cree que Él se ha ido de la escena terrestre: Sus palabras han sido olvidadas; su mano no se manifiesta; Dios no puede ser hallado en ninguna parte. Los hombres tienen el control de todo y, lo que es peor, los hombres malos. Ellos actúan como se esperaría de quienes no tienen ningún freno de Dios, palabras y frases como estas describen la escena:

1. Iniquidad.
2. Dificultades.
3.Saqueos.
4. Violencia.
5. Pleitos.
6. Contiendas.
7. La ley es ineficaz.
8. La justicia nunca prevalece.
9. Los malvados le ponen trampas a los rectos.
10. El juicio de los perversos próspera.

¡Que diferente es el planteamiento que nos hace en los últimos tres versículos del libro (3:17-19)! Todo ha cambiado. El profeta ya no está bajo el control de las circunstancias o ansioso por su causa, porque ha alzado la vista. Los acontecimientos del momento no nublan ya su mente, porque se me ha elevado por encima de ellos, en lugar de dejarse dominar por las contingencias del mundo, Habacuc a puesto su esperanza en Dios; ha comprendido al fin que el señor se preocupa por sus criaturas. Dios es la fuente de sus fuerzas y alegrías, se da cuenta de que ha sido llamado para propósitos más altos. “Y en mis alturas me hace andar" (3:19). La terminología del último párrafo contrasta de manera notable con la del primero: “me alegraré en Jehová...me gozaré en el Dios de mi salvación...el Señor es mi fortaleza...hace mis pies como ciervas...en mis alturas me hace andar" (3:18-19). Así que Habacuc ha pasado de la queja a la confianza, de la duda a la fe, del hombre a Dios, del valle a la cima.

Si lo central del Evangelio es el cambio y la transformación, el libro de Habacuc demuestra una verdadera renovación. En el centro del cambio y en el centro del libro, se alza este claro concepto de fe: “El justo por su fe vivirá" (2:4) para el profeta la promesa es para protección física en tiempos de insurrección y guerra. Cuando la anunciada invasión extranjera se convierta en una realidad, ese remanente de justos para quienes Dios es su señor, quienes confían y dependen de él, serán liberados y vivirán. Esta declaración de confianza y fe, se convierte en evidencia del poder del Evangelio para darnos la certeza de la salvación eterna. Para Martín Lutero, este tema de Habacuc se convirtió en el lema de la Reforma.

APLICACIÓN PERSONAL
Habacuc nos recuerda que la cuestión del porque puede, debe y tiene que ser planteada. Las circunstancias de aquel momento lo llevaron a preguntarle a Dios acerca del aparente triunfo de la injusticia en su entorno. Como creía en Dios, pensaba que este debía tener una respuesta para aquel problema. Sus preguntas demostraban la presencia de la fe, no la ausencia de ella. Para un ateo la pregunta ¿por qué? No tiene sentido; para un creyente esta solo puede ser respondida por Dios.

El apóstol Pablo toma la declaración de Habacuc 2:4 y la convierte en el corazón del Evangelio. La justicia se Dios se alcanza por medio de la Fe. De forma que la manera justa de vivir es por la fe. Habacuc llama a los creyentes de todos los tiempos a confiar en Dios, a serle fiel y así vivir como Dios quiere que se viva.

Los versiculos finales se está profecía enseñan que es posible elevarse por encima de las circunstancias, y aún regocijarse en ellas, poniendo nuestros ojos en alguien que está por encima de lo contingente, Habacuc no oculta los problemas que le preocupan , ni los subestima; en lugar de ello, descubre que Dios es suficiente en medio de las dificultades.

CRISTO REVELADO POR MEDIO DE HABACUC
La terminología utilizada por Habacuc en 3:13 vincula la idea de Salvación con la del Señor Jesucristo el ungido del Señor.  Las raíces de estas palabras hebreas reflejan los dos nombres de nuestro Señor: Jesús, que significa “Salvación", y Cristo, que significa “El ungido". El contexto aquí alude al gran poder de Dios manifestado en favor de su pueblo, a través de un rey del linaje de David, para liberarlo de sus enemigos. El Mesías vino en la plenitud de los tiempos (2:3; Gálatas  4:4), se le dio el nombre de “Jesús" como una profecía prenatal de su futuro Ministerio (Mateo 1:21), y nació " En la ciudad de David", como “un Salvador", “Cristo el Señor" (Lucas 2:11).

Mientras Habacuc aguarda las respuestas a sus preguntas, Dios le ofrece el don de una verdad que satisface sus sueños mas íntimos, al tiempo que pone en sus manos la solución del problema que en ese momento le preocupa: “El justo por su fe vivirá" (2:4). El apóstol Pablo considera este principio del libro de Habacuc como la piedra angular del Evangelio de Cristo (Romanos 1:16-17), Cristo es la respuesta a las necesidades humanas, incluyendo el perdón de los pecados, la relación con Dios y la esperanza en el futuro.

EL ESPÍRITU SANTO EN ACCIÓN
Aunque en Habacuc no aparecen referencias directas al espíritu Santo, hay soluciones de como Obra en la vida del profeta. Mientras Habacuc hace el recuento de los destrozos ocasionados por los invasores, expresa un sentimiento de inefable gozo, que ni siquiera un desastre de aquella magnitud pudo robarle; lo cual nos recuerda que “el fruto del Espíritu es... gozo" (Gálatas 5:22).

También en Gálatas Pablo vincula el mas famoso versículo del libro de Habacuc con la promesa de la recepción del Espíritu Santo por medio de la fe (2.4; Gálatas 3:11-14). El justo vive por la fe en todas las situaciones de la vida, incluyendo la que conduce a iniciar una nueva vida en el Espíritu.

PREGUNTAS PARA ESTUDIO

1. ¿QUE CONEXIÓN HAY ENTRE LA VIOLENCIA Y LA INJUSTICIA DE  LOS TIEMPOS DE HABACUC, Y EL “DEBILITAMIENTO" DE LA LEY?

2. BÁSICAMENTE, ¿CUAL ERA EL DILEMA AL QUE SE ENFRENTABA HABACUC?

3. ¿QUE SIGNIFICA “VIVIR POR LA FE"? ¿QUE MOTIVÓ LOS SENTIMIENTOS DE TEMOR QUE TENIA HABACUC?

CONCLUSIÓN:
“EL JUSTO POR LA FE VIVIRÁ: Desde que nacemos de nuevo, hasta el final de nuestros días, vamos aprendiendo que nuestra vida espiritual es sostenida por nuestra fe en la seguridad de aquellas victorias que Dios ha prometido y que no hemos visto.

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