Estilo de vida


Idiomas

La mayoría de las familias amish hablan un dialecto del alto alemán conocido como Deitsch (o alemán de Pensilvania), usado particularmente en el hogar; sin embargo, los autodenominados «amish suizos» hablan un dialecto alemán que ellos llaman «suizo» (Swiss). Sólo uno de los muchos grupos de «holandeses de Pensilvania», generalmente de origen alemán, tienden a hablar predominantemente en inglés en casa.
El término común «holandés de Pensilvania» (Pennsylvania Dutch) viene del uso original de la palabra «Dutch» (es una forma arcaica de Deutsch, «alemán»), que se refería a todos aquellos que hablaban dialectos germano-holandeses y no solo a los originarios de Holanda, los Beachy Amish, especialmente aquellos nacidos después de la década de 1960.

Ordnung

Típica carreta amish.
El estilo de vida amish es dictado por un conjunto estricto de reglas y tradiciones conocido como el Ordnung (en español «la Ordenanza o el reglamento») de la comunidad. Los Ordnung difieren entre las distintas comunidades y dentro de una misma comunidad de distrito a distrito, de modo que lo que está dictado como norma en una comunidad, puede no estarlo en otra. Ningún resumen del «estilo de vida» amish puede ser totalmente certero, puesto que hay pocas reglas aplicables a todos los amish.
Típica carreta amish.
Las reglas del Ordnung son dictadas por las autoridades de la iglesia Amish, y deben ser observadas por todos los miembros. Dichas reglas cubren la mayoría de los aspectos de la vida diaria, incluyendo prohibiciones o limitaciones sobre el uso de electricidad externa, teléfonos y automóviles, así como regulaciones en el modo de vestir.
Contraste entre transporte moderno y amish (Pensilvania, Estados Unidos).
Muchos miembros de la iglesia amish no tienen seguros ni aceptan asistencia gubernamental, tales como la de la Seguridad Social de EE.UU.. Como anabaptistas, los amish practican la no resistencia (es decir, una forma de no violencia a ultranza) y tampoco realizan ningún tipo de servicio militar. Aquellos miembros que no aceptan estos principios y no pueden ser convencidos de arrepentirse, son excomulgados. Además estos miembros son «rechazados» especialmente por las autoridades religiosas y en general, lo que limita sus contactos sociales para avergonzar al miembro presionando a que regrese a la iglesia amish.
Las diferencias entre comunidades son observables en detalles del código de vestimenta y el uso de tecnologías. Incluso trivialidades sobre la ropa, como los tirantes o cuántos pliegues debe tener un gorro, pueden causar desacuerdo entre las autoridades religiosas que dictan los Ordnung.
Los grupos con normas similares se consideran «en comunión» entre sí, unos a otros como miembros de la misma iglesia cristiana. Cuando es así, se permite que los miembros de estos grupos puedan visitarse y casarse entre sí, siendo esta una forma de evitar problemas relacionados con la endogamia.

Abstención tecnológica

Personas amish en una carreta.
Muchos amish evitan usar diversos elementos de tecnología moderna. Objetos tales como automóviles, televisores, teléfono y electricidad, son excluidos del estilo de vida permitido por la comunidad debido a que son considerados elementos distrayentes en la vida. Por ejemplo para transporte usan carretas tiradas por caballos.
Sin embargo esta modalidad no es uniforme y algunos amish pueden aceptar el uso de ciertas tecnologías dentro del estilo de vida. En algunas comunidades, los líderes eclesiásticos se reúnen para analizar la admisión de ciertos elementos, en otras, esto se hace cada vez que es necesario. Debido a que los amish, al igual que otros menonitas, no tienen una estructura de gobierno centralizada y jerárquica (a diferencia de lo que sucede en el catolicismo o anglicanismo), a menudo las comunidades tienen ideas diferentes entre sí en cuanto a qué elementos tecnológicos son aceptables y cuáles no. Algunos, por ejemplo, consideran que está prohibido conducir un automóvil, pero aceptan la posibilidad de viajar en él cuando sea necesario, como en casos donde se requiera atención médica. Por otra parte, los «amish del parachoques negro» (Beachy Amish) aceptan los automóviles sin cromar, lo cual es ampliamente considerado como algo no-amish por otros grupos.
La electricidad, por ejemplo, es vista como una conexión con el «mundo exterior». La utilización de la electricidad podría también llevar al uso de electrodomésticos que complicarían la tradición amish de vida sencilla; en ciertos grupos amish puede usarse la electricidad en situaciones muy específicas. En algunos grupos, por ejemplo, esta tiene que ser producida sin acceder a las líneas eléctricas exteriores. Las baterías de 12V son aceptables para estos grupos. Los generadores eléctricos solo pueden emplearse para soldar, recargar baterías y alimentar ordeñadoras. El razonamiento tras el sistema de 12V es que este limita lo que el individuo puede hacer con la electricidad y sirve como medida preventiva contra abusos potenciales y distractores. La mayoría de las fuentes de potencia de 12V no generan suficiente corriente como para alimentar dispositivos considerados mundanos tales como televisores, bombillas y secadores de pelo.

Vestimenta

Hombre amish.
El código de vestimenta de algunos grupos incluye la prohibición de usar botones, solo permitiendo el uso de ganchos y ojales para mantener cerrada la ropa. Otros grupos permiten que sus miembros cosan botones en sus vestiduras. En algunas comunidades, algunos artículos pueden tener botones y otros no (la razón para la restricción en el uso de botones es su original asociación con las fuerzas armadas).
Los amish se destacan por confeccionar sus prendas, y la calidad con la que elaboran sus edredones.
Por lo general, un hombre amish estará siempre bien afeitado durante su soltería, y una vez que contrae matrimonio se deja crecer la barba. En algunas comunidades, sin embargo, un hombre deja crecer su barba después de ser bautizado. Además, el corte de la barba no debe ser muy corto. Los hombres generalmente usan sombrero.
Tres niños caminando hacia la escuela con la vestimenta habitual de la cultura amish.
Los bigotes generalmente están prohibidos por ser vistos como símbolos de militarismo. Esto se debe muy probablemente a la persecución política y religiosa que sufrieron en Europa durante los siglos XVI, XVII y XVIII, época en la que la nobleza y los miembros de la clase alta alemana que servían como oficiales militares, generalmente se dejaban bigotes pero no barbas.

Trabajo y ocupaciones

Los amish se destacan por su eficiente trabajo en la agricultura. Procuran producir sus propios alimentos en la medida de lo posible, aunque esto no significa que no lleguen a comprar productos de fuera, incluso de pequeños almacenes. Algunos amish dedicados al cultivo han adoptado con entusiasmo los productos modificados genéticamente por su alta eficiencia.
Recorridos en coches amish ofrecidos en guía turística en Shipshewana (Indiana).
Los hombres generalmente se dedican a la construcción o al campo. Si tienen suerte, suelen tener áreas de cultivos fructíferos de donde obtienen sus productos vegetales. A menudo hay granjas amish de donde obtienen alimentos para elaborar sus propios productos lácteos, tales como leche, queso, helado, etc.
Las mujeres, por su parte, se dedican al hogar y a la crianza de los hijos, aunque los padres también participan en esta. Los artículos decorativos usualmente no tienen relevancia en la vida de los amish, por lo cual no se destaca la artesanía más que a los alrededores externos de sus comunidades, donde también suelen haber actividades turísticas de la gente que va a conocer sobre su estilo de vida.

Rumspringa

Se espera que los niños amish sean obedientes a sus padres en todos los aspectos, pero cuando son mayores, durante la adolescencia (alrededor de los dieciséis años), algunos padres permiten a los jóvenes pasar por un periodo conocido como rumspringa. Otros padres no permiten que sus hijos participen en el rumspringa, esto varía entre comunidades. En esta etapa, se les permite experimentar más ampliamente con el «mundo» durante un tiempo. Posteriormente tendrán que elegir entre bautizarse dentro de la iglesia amish, o abandonar la comunidad. De esta forma, ellos eligen cuál es el modo de vida que quieren.
Generalmente, muchos jóvenes deciden regresar a la comunidad amish para ser bautizados y vivir cerca de su familia, siendo una minoría la cantidad de jóvenes que deciden dejar la comunidad y vivir el resto de su vida en la sociedad externa. Esto último, conlleva en algunas comunidades un rechazo de la iglesia amish y a veces la pérdida de contacto con sus familiares, aunque esto no siempre pasa, pues hay quienes sí mantienen una relación familiar o social con aquellos que han dejado la fraternidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tienes alguna duda, comentario, sugerencia no te olvides de dejarlo para poder mejorar nuestra página.