El Diluvio... ¿hecho, o mito?


 La Biblia nos lleva a unos 4.500 años atrás, hasta alrededor del año 2.500 a.E.C., con su relato de que hijos celestiales de Dios que se habían rebelado tomaron forma humana y “se pusieron a tomar esposas para sí”. De esta unión contranatural se produjeron los violentos nefilim, “los poderosos que eran de la antigüedad, los hombres de fama”. Su desafuero afectó de tal forma al mundo antediluviano que Jehová dijo: “‘Voy a borrar de sobre la superficie del suelo a hombres que he creado, [...] porque de veras me pesa haberlos hecho’. Pero Noé halló favor a los ojos de Jehová”. Entonces se relatan los pasos específicos y prácticos que Noé tuvo que dar para salvarse del Diluvio, y salvar a su familia y una variedad de géneros animales. (Génesis 6:1-8, 13–8:22; 1 Pedro 3:19, 20; 2 Pedro 2:4; Judas 6.)
 Críticos modernos dicen que el relato de los sucesos antediluvianos que se da en Génesis es mito. Sin embargo, la historia de Noé fue aceptada y creída por hombres fieles, como Isaías, Ezequiel, Jesucristo y los apóstoles Pedro y Pablo. Tiene también el apoyo de estar reflejada en muchas mitologías de todo el mundo, entre ellas la antigua Epopeya de Gilgamés (Guilgamesh), así como los mitos de China y de los aztecas, incas y mayas. Teniendo presente lo que la Biblia dice, consideremos ahora la mitología asiriobabilónica y sus referencias a un diluvio. (Isaías 54:9; Ezequiel 14:20; Mateo 24:37; Hebreos 11:7.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tienes alguna duda, comentario, sugerencia no te olvides de dejarlo para poder mejorar nuestra página.